El Tribunal Constitucional de Corea del Sur aprobó este viernes 4 de abril, de manera unánime, la destitución definitiva del presidente Yoon Suk-yeol, por su controvertida declaración de ley marcial, con lo que el país deberá celebrar elecciones presidenciales anticipadas en un plazo máximo de 60 días.
El fallo fue adoptado con el voto a favor de los ocho jueces del máximo tribunal surcoreano. Para que la destitución fuera ratificada, se requería el respaldo de al menos seis de los ocho magistrados que componen la instancia.
Yoon fue suspendido de sus funciones desde hace más de 100 días, después de que la Asamblea Nacional aprobara una moción para su destitución tras su declaración de la ley marcial el pasado 3 de diciembre.
El decreto de ley marcial de Yoon, que supuso el envío de tropas y efectivos policiales a la Asamblea Nacional, evocó recuerdos traumáticos de regímenes militares pasados entre muchos surcoreanos. La declaración se mantuvo en vigor apenas seis horas, ya que un número suficiente de legisladores lograron entrar al hemiciclo y aprobar su anulación por unanimidad.
Poco después, Yoon alegó que su medida solo tenía la intención de informar al pueblo sobre el peligro que suponía el Partido Demócrata, que socavó su agenda y destituyó a altos cargos, y que envió tropas a la Asamblea Nacional solo para mantener el orden. Pero algunos altos mandos militares y policiales implicados en el operativo declararon en el Tribunal Constitucional que el mandatario les ordenó sacar a los legisladores para obstruir la votación sobre su decreto o detener a los políticos.
Yoon fue el primer presidente en Corea del Sur en ser arrestado mientras se encuentra en el cargo. La ley surcoreana otorga inmunidad al presidente ante la mayoría de los procesos penales, pero no en casos graves como rebelión o traición.
El pasado 7 de marzo, un tribunal surcoreano ordenó la liberación del ahora expresidente, lo que le permitirá comparecer en el juicio por cargos de rebelión sin estar físicamente detenido.
-Con información de AP.