Empresas de Estados Unidos, de todos los tamaños y sectores, expresaron este miércoles 2 de abril su preocupación por los aranceles que impuso el presidente Donald Trump, ya que suponen un aumento de impuestos que elevará los precios para los consumidores y perjudicará la economía.
En su lugar, proponen centrarse en acelerar la agenda pro crecimiento, dijo Neil Bradley, director de políticas de la Cámara de Comercio de Estados Unidos, la US Chamber of Commerce.
“Instamos a los responsables a que centren sus esfuerzos en acelerar la agenda procrecimiento: extender nuestra política fiscal actual, reequilibrar las regulaciones y liberar todo el potencial de la energía estadounidense”, indicaron.
“Todas estas políticas impulsarán el crecimiento económico y crearán más oportunidades para los estadounidenses”, dijo el también vicepresidente ejecutivo en un posicionamiento a la víspera del anuncio sobre aranceles recíprocos por parte de la administración de Trump.
Asimismo, los empresarios estadounidenses resaltaron la necesidad de que Estados Unidos negocie nuevos acuerdos comerciales para abrir más mercados a empresas y trabajadores, lo que impulsará más empleos estadounidenses y reducirá los precios.
Alertan por aranceles recíprocos de Trump
Este miércoles, Trump anunció una serie de aranceles recíprocos a países que son socios de Estados Unidos.
“Sin embargo, se informa que la administración está adoptando una visión expansiva de lo que constituye ’reciprocidad’. Este enfoque podría ser especialmente perjudicial para los consumidores, fabricantes y exportadores estadounidenses”, alertó Neil Bradley.
Aranceles más altos generan mayores déficits comerciales, no superávits. Según una revisión de la Cámara de Comercio de Estados Unidos a los datos del Centro de Comercio Internacional de la UNCTAD con sede en Ginebra, 25 de los 30 países con los aranceles más altos del mundo presentan déficits comerciales.
“La gran mayoría de estos países con aranceles elevados tienen ingresos muy bajos, y los pocos países con aranceles elevados y superávits comerciales, como Argelia, Chad y el Congo, sirven como malos modelos para la política económica estadounidense”, apuntó.