Los desafíos a los que se enfrentan los profesionales de comunicaciones son cada vez más complejos, lo que ha elevado la relevancia del rol del director de comunicaciones o Chief Communications Officer (CCO, por sus siglas en inglés). Hoy en día, un equipo de comunicación de alto nivel asesora a los más altos directivos de las empresas. Estos profesionales no solo deben entender el negocio, sino también tener una visión integral, conectarse con los consumidores y mantenerse al tanto de las tendencias. En otras palabras, monitorean el pulso de todo lo que puede afectar a una organización, mientras gestionan su reputación.
A continuación, se describen cinco características esenciales en las que los expertos en comunicación deben sobresalir:
- Balance entre el negocio y el entorno.El monitoreo de noticias se ha convertido en una actividad constante, pero con un enfoque distinto al de años anteriores. Si antes recibíamos el periódico cada mañana, ahora el monitoreo es global, continuo y holístico. No basta con entender lo que dicen los medios; es crucial estar al tanto de lo que sucede en los mercados, con los reguladores, los ‘influencers’ y los consumidores.
- Plan proactivo. Es fundamental pensar y planear para diversos escenarios. Si bien siempre es necesario estar preparados para lo inesperado, no se trata solo de tener un plan de contingencia. Un buen equipo de comunicación debe mantener un pulso constante sobre lo que sucede para poder reaccionar de manera adecuada cuando sea necesario.
- Mensajes oportunos. Hoy en día, los consumidores y el público en general exigen que las marcas y empresas expresen su postura sobre temas que antes no tenían relación con el negocio. Por lo tanto, no solo se trata de transmitir un mensaje, sino de hacerlo en el momento adecuado y con un profundo entendimiento del contexto.
- Informar acciones y articular planes. Uno de los roles clave del equipo de comunicación es la capacidad de informar sobre acciones y articular planes tanto dentro como fuera de la empresa. Cuando se toman decisiones que requieren una respuesta inmediata, es este equipo el que proporciona el soporte necesario para garantizar que todos los públicos estén alineados.
- Rapidez para adaptarse al cambio. Un director de comunicaciones no puede resistirse al cambio. Debe ser el primero en adoptar nuevas herramientas y procesos, comprendiendo las habilidades necesarias y el beneficio que pueden aportar. Aquellos que se nieguen a utilizar herramientas de inteligencia artificial corren el riesgo de quedar atrás frente a quienes las aprovechen a su favor.
El rol de los profesionales de la comunicación continuará evolucionando. En el futuro cercano, es probable que veamos una mayor profesionalización de este campo y su inclusión como un contrapeso estratégico en las mesas directivas.