Empresas enfocadas en la industria automotriz ya comenzaron a mostrar preocupación por los aranceles del 25 por ciento al sector, impuestos por Donald Trump. Armadoras como Volkswagen y Mercedes-Benz ya están aplicando algunas medidas para contrarrestar los gravámenes estadounidenses.
Durante la madrugada de este 3 de abril entraron en vigor las medidas arancelarias de Donald Trump a todas las importaciones de automóviles y autopartes que no se fabricaron en Estados Unidos.
A pesar de las advertencias sobre un posible aumento en el precio de los autos, Donald Trump busca fomentar la producción local, reducir la dependencia de productos extranjeros y proteger los empleos del sector automotriz en el país norteamericano.
¿Qué medidas han implementado los fabricantes de autos ante los aranceles de Donald Trump?
La fabricante de autos alemana Volkswagen anunció que añadirá tasas de importación a los precios de sus vehículos enviados a Estados Unidos. Mientras tanto, las armadoras Volvo y Mercedes-Benz ya consideran aumentar su producción en territorio estadounidense para evitar el pago de los gravámenes.
Volkswagen envió a los concesionarios de Estados Unidos un memorando informándoles sobre las tasas de importación, así como de las medidas para detener temporalmente los envíos ferroviarios de vehículos procedentes de México y retener en puerto los coches enviados desde Europa, según informó Automotive News.
Estas acciones reflejan la preocupación de la industria automotriz alemana, que se ve significativamente afectada por los nuevos aranceles, los cuales podrían incrementar costos a los autos y perturbar las cadenas de suministro.
Hildegard Müller, presidenta del grupo de presión automovilístico alemán VDA, comentó a Bloomberg que las medidas arancelarias resultarán perjudiciales para los consumidores estadounidenses, quienes enfrentarán aumentos en los precios y una oferta reducida de productos.
¿Qué autos fabrican Mercedes-Benz, Volkswagen y Volvo en Estados Unidos?
Estados Unidos representa un mercado muy lucrativo para compañías automotrices como Mercedes, BMW y Porsche, debido a la alta demanda de vehículos utilitarios deportivos más rentables y a la lenta transición hacia los autos eléctricos por parte de los consumidores.
La planta de producción de Mercedes-Benz en Estados Unidos se encuentra en la ciudad de Tuscaloosa, Alabama, donde se producen alrededor de 260 mil vehículos tipo SUV como el GLE, GLS y su modelo eléctrico EQE SUV.
En 2024, la compañía alemana vendió 64 mil 163 unidades SUV en Estados Unidos, una cifra que supera en un 58 por ciento a las registradas en 2023. Ante las políticas arancelarias de Donald Trump, Mercedes-Benz analiza retirar del mercado estadounidense sus modelos más pequeños y menos costosos.
La planta principal de Volvo se encuentra en Ridgeville, Carolina del Sur, donde se producen aproximadamente 150 mil vehículos al año. La fábrica, construida en 2018, se realizó con una inversión de más de mil 100 millones de dólares.
Volkswagen, en su planta ubicada en Chattanooga, Tennessee, fabrica entre 150 mil y 200 mil vehículos al año, principalmente los modelos Atlas, Atlas Cross Sport y su auto eléctrico ID.4.
Con información de Bloomberg