Un licuado o batido es una opción rápida, fácil y saludable para desayunar, se puede hacer prácticamente con cualquier ingrediente, por lo que podemos encontrar desde el clásico de manzana con avena, hasta otros un poco menos usuales, como guayaba con jengibre.
El licuado de manzana con jengibre se ha popularizado entre quienes buscan opciones novedosas gracias a su sabor, accesibilidad y a las propiedades de estos dos ingredientes, ¿pero qué tanto puedes esperar en realidad?
La manzana es un superalimento, se considera el fruto más cultivado en el mundo, de sabor agridulce y muy versátil: la vemos por igual en bebidas como jugos, aguas y ponches; guisados como el chile en nogada o postres. En tanto, el jengibre es un tubérculo de sabor picante que ha sido muy valorado en la medicina tradicional y por su sabor en la pastelería, confituras, guisados como el curry y variadas bebidas.
¿Cuáles son los beneficios del licuado de manzana con jengibre?
Como sucede con muchas otras bebidas y remedios caseros, no hay estudios en específico sobre el licuado de jengibre con manzana en ayunas; sin embargo, estos alimentos por separado han sido muy estudiados y tienen potenciales beneficios para la salud, en varios coinciden.
¿Es mejor tomar jengibre con manzana en ayunas?
Vamos a empezar por la mala noticia (luego vienen buenas): consumir algo en con el estómago vacío no da beneficios adicionales.
En la mayoría de las personas, la hora en la que ingieres un alimento no hace la gran diferencia, salvo que tenga componentes como la cafeína que estimula o el magnesio que colabora con el descanso. Solo en ciertos casos, los alimentos ricos en proteínas, grasas, fibra y carbohidratos podría afectar el nivel de azúcar en la sangre. Por ejemplo, personas con diabetes podrían experimentar picos de azúcar si toman jugos en ayunas.
La especialista Lauren Manaker explica en Eating Well: “Para el individuo sano promedio sin ninguna condición médica específica, el orden en que se consumen los alimentos no afecta la forma en que se absorben los nutrientes. La fruta proporciona nutrientes importantes, como vitaminas y minerales, que necesita para funcionar en su mejor momento”.
Lo que sí puede pasar si tomas en las mañanas un licuado de manzana con jengibre es hacer un hábito saludable y promover el consumo de ingredientes saludables, ricos en antioxidantes, nutrientes, buenos para la digestión y el corazón.
Rico en antioxidantes
Los antioxidantes ayudan a combatir el estrés oxidativo que causa enfermedades crónicas como diabetes, cáncer y cardiopatías.
Consumir alimentos ricos en estos compuestos se asocia con la prevención y, por suerte, jengibre y manzana lo son, explica Healthline:
- Jengibre: tiene gingerol, el cual le da sabor, olor y es responsable de la mayoría de propiedades medicinales por sus “potentes efectos antiinflamatorios y antioxidantes“.
- Manzana: son ricas en antioxidantes polifenoles, los cuales se concentran en la piel, por ello se recomienda consumirla con cáscara.
Una bebida con muchos nutrientes
La manzana tiene fibra, vitaminas C, K, E, B1 y B6, cobre y potasio; mientras que el jengibre tiene otra buena dosis de minerales (manganeso, hierro, magnesio, zinc, potasio, fósforo y calcio), así como vitamina C, B3, B6, B1, B2, B9 y E.
Podría ayudar a perder peso
Ningún alimento te hará bajar de peso mágicamente, pero este licuado puede ser parte de una dieta equilibrada.
Ambos ingredientes han mostrado potencial para el control de peso, pero faltan más estudios, menciona Healthline:
- Se cree que el jengibre podría ayudar a la pérdida de peso por su potencial para reducir la inflamación.
- Las manzanas son ricas en fibra (la mayoría está en la cáscara) y agua, por lo que son muy saciantes; se analiza si su consumo puede reducir el Índice de Masa Corporal (IMC), un factor de riesgo de cardiopatías relacionado con el peso; y sus polifenoles pueden tener efectos contra la obesidad.
Bueno para el corazón y controlar el azúcar
El mencionado sitio especializado detalla que las investigaciones han mostrado cómo el jengibre podría tener propiedades antidiabéticas y reducir el riesgo de cardiopatías por sus propiedades antioxidantes.
Lo mismo ocurre con las manzanas: “se han relacionado con una menor probabilidad de padecer enfermedades cardiacas”, se ha visto que la razón parece ser la fibra soluble y sus polifenoles, los cuales pueden ayudar a reducir la presión arterial. Además, se relacionan con un menor riesgo de diabetes por sus antioxidantes.
Ayuda a la digestión
Además de sus efectos antiinflamatorios, el jengibre ha mostrado efectos positivos contra la indigestión (dolor abdominal, hinchazón, sentirse muy lleno, náuseas) porque puede acelerar el paso de los alimentos por el estómago, explica Healthline.
En cuanto a las manzanas, su fibra pectina destaca por sus beneficios para un intestino sano, promueve el crecimiento de bacterias buenas, beneficia a la digestión y contra el estreñimiento.
¿Cómo hacer licuado refrescante de manzana y jengibre?
Tomar licuado de jengibre con manzana puede tener efectos positivos en tu salud, mientras moderes tu consumo; puedes variar con otros batidos para incorporar otros alimentos saludables a tu dieta.
Ingredientes (2 porciones):
- 2 manzanas verdes con cáscara, sin corazón y en cubos
- 1 cucharadita de jengibre fresco rallado
- 1 ½ tazas de agua fría
- Jugo de ½ limón (opcional)
- Hielo al gusto (opcional)
Preparación:
- Lava bien las manzanas y córtalas en cubos sin quitar la cáscara.
- Pela y ralla el jengibre fresco.
- Coloca las manzanas, el jengibre y el agua en la licuadora.
- Licúa durante 30 segundos o hasta obtener una mezcla homogénea.
- Si deseas un toque más fresco, añade el jugo de limón y mezcla.
- Sirve inmediatamente con hielo si lo prefieres frío.
Consejos y variaciones:
- Para un licuado más dulce, usa manzanas rojas en lugar de verdes.
- Si lo prefieres más cremoso, sustituye el agua por leche de almendra.
- Puedes colarlo si quieres una textura más ligera.