La incertidumbre generada por los aranceles de la administración del Presidente de Estados Unidos (EU), Donald Trump, en contra de México además de impactar el flujo de mercancías en el corto plazo, también lo haría en la estrategia de negocio de las empresas en el largo plazo, afectando sus inversiones, advirtió Jesús Herrera Casso, presidente del Consejo Mexicano de Comercio Exterior (Comce) del Noreste.
“Es de lo peor que le puede pasar a una economía”, enfatizó Herrera Casso.
Agregó que, “Sin embargo tenemos confianza que ya lo que se negocie y anuncie a partir de abril, aunque no todo sea definitivo, dé una mayor certidumbre, porque de otra forma lo que se detiene no sólo es el comercio, sino también los planes de inversión, pues se decide posponerlos, pero no por un mes, sino tal vez por todo el año”.
En este punto, Andrés Franco Zaldívar, director general del Comce Noreste, señaló que, “la caída de 8.5 por ciento en la importación de bienes de capital reportada para enero a nivel país, es, muy posiblemente, por la amenaza de Trump, por lo que empresas se está poniendo en pausa los planes de inversión de algunas empresas hasta que no se definan las nuevas reglas de comercio exterior.
Herrera indicó que “cuando se conozcan las reglas apoyaremos a las empresas socias a través del servicio de dictamen de mercancía para exportación, con el cual se certifican los envíos en cuanto a cumplimiento del valor de contenido regional para así reducir el riesgo de sufrir una sanción”.
CONGESTIONAMIENTO EN FRONTERA
El atorón en la frontera entre Port Laredo en Texas y Nuevo Laredo, Tamaulipas continúa vigente, afirmó Franco.
“Esto se debe a varios factores. Está el hecho de que las empresas están enviando más mercancías anticipándose al impacto de un posible arancel, tal y como se dio en enero y continuará en febrero y marzo.
“También influye la Guardia Nacional que hace revisiones más exhaustivas a la carga y el CBP (Customs and Border Protection), que inspecciona casi el 100 por ciento de la mercancía de México. Además se hace una combinación de varios asuntos que causan filas que normalmente deberían ser de 1 o 2 kilómetros, aunque ya hemos visto filas de hasta 15 kilómetros”, refirió.
Franco mencionó que también influyen las fallas en el sistema de las aduanas que siguen dándose de manera intermitente, ya que con cierta frecuencia se cae el sistema, y aunque se aplica el plan de contingencia para evitar que se paralice el proceso, realmente se vuelve lento y ocasiona largas filas.
Sobre este asunto, Herrera comentó que en Texas se están destinando grandes inversiones en infraestructura carretera, aduanas y otros rubros, y al no darse a la par en el lado mexicano, se genera un considerable rezago.
“De no destinarse las inversiones necesarias vamos a estar hablando aquí de los mismos problemas (en la frontera) por años”, advirtió.
En otro aspecto, el directivo afirmó que las empresas socias del COMCE Noreste no han llevado a cabo reajustes de personal, sino al contrario, muchas tienen falta de trabajadores en las plantas productivas, básicamente técnicos y operarios.
Indicó que además del problema del déficit de mano de obra de entre 10 y 15 por ciento y el cual se ha vuelto sistemático, también enfrenta una fuerte rotación de trabajadores.
“Es un problema estructural de la industria que luego nos afecta en cumplir con nuestros programas de producción”, enfatizó.