Las gasolineras de Nuevo León (NL) se resistiendo a implementar en su totalidad las “sugerencias” por parte del gobierno federal para topar el precio de la gasolina regular o verde en 23.99 pesos por litro, elevando su cotización a niveles cercanos o superiores a los 25 pesos por litro.
En el Newsletter de marzo que elabora para sus socios Clúster Energético de Nuevo León, al cual El Financiero tuvo acceso, se indica que, “aunque desde el pasado 27 de febrero, el precio tope de ese combustible se ubica en 23.99 pesos por litro, en la entidad norteña el precio promedio en lo que va de marzo se sitúa en 24.61 pesos, lo que implica que aún hay margen para cumplir con el objetivo.
Contrastando los precios prevalecientes por entidad federativa en el pasado fin de semana, de acuerdo a datos recopilados por la consultora PETROIntelligence, con las cifras oficiales para febrero por parte de la Comisión Reguladora de Energía (CRE), el esfuerzo en algunas entidad no ha sido homogéneo, ya que la baja en promedio nacional ha sido 1.9 por ciento, pero en NL solo ha bajado 0.9 por ciento en ese periodo, ubicándose en el sexto sitio en el País en aquellas con menor ajuste a la baja.
“Cabe señalar que hay estados como Tabasco, donde incluso el precio promedio ha ido al alza, pero en su descargo cotizaban el litro de gasolina regular en 23.75 pesos en febrero”, apunta el Clúster Energético de Nuevo León en su Newsletter de marzo.
Destaca además que existen estados donde todavía hay “tela de donde cortar”, ya que todavía hay margen para disminuir el precio de la gasolina ‘verde’ en Quintana Roo y en NL, ya que presentan niveles de 24.845 y 24.435 pesos en cada caso, con una oportunidad de baja de 3.6 y 1.9 por ciento, respectivamente hacia el ideal de 23.99 pesos por litro.
En total, son doce estados donde puede bajar más el precio del combustible más popular entre los mexicanos.
A pesar de los buenos deseos por acatar la “orden presidencial” para topar los precios de la gasolina por seis meses, se ve muy complicado que lleguen a alcanzar el nivel objetivo en todas las estaciones de servicio por situaciones muy particulares.
Por ejemplo, en NL el municipio donde se vende la gasolina verde más cara es Aramberri, situado en el sur de la entidad y que tiene que ser abastecido a través de autotanques vía carretera y donde el combustible alcanza 26.29 pesos; situación similar en Quintana Roo donde en la localidad de Lázaro Cárdenas (muy cercano a Cancún), ese combustible se expende en 25.70 pesos por litro.
Surge inquietus entre los consumidores
A pesar del acuerdo federal que establece un precio máximo de 24 pesos por litro para la gasolina Magna, algunas estaciones en NL han mantenido precios superiores a este límite. La situación ha generado inquietud entre los consumidores y ha llevado a expertos a analizar las razones detrás de esta discrepancia.
Un recorrido por diversas gasolineras en Monterrey reveló que, si bien muchas han ajustado sus precios al tope establecido, otras continúan vendiendo el combustible por encima del límite. Por ejemplo, una estación de OxxoGas en Venustiano Carranza y Cristóbal Colón ofrecía gasolina a 25.99 pesos por litro, mientras que una sucursal de Mobil en Edison y Madero la vendía a 24.99 pesos.
Alejandro Montufar, director de la consultora PetroIntelligence, el acuerdo federal fue establecido de manera voluntaria, lo que significa que algunas empresas pueden optar por no adherirse completamente.
Además, Montufar señala que en NL los precios suelen ser más altos debido a una oferta de valor agregado, lo que podría explicar por qué algunas estaciones mantienen costos superiores.
Otro factor clave es la importación de gasolina. Algunas marcas, como Mobil, manejan combustible importado, lo que puede influir en el precio final2. Asimismo, la ubicación de las estaciones y los costos operativos pueden jugar un papel en la variabilidad de los precios.
El gobierno federal ha advertido que, si el acuerdo voluntario no logra estabilizar los precios, podría convertirse en una medida obligatoria. Además, la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco) ha comenzado inspecciones para verificar el cumplimiento del tope de precios y aplicar sanciones en caso de irregularidades.
Mientras tanto, los consumidores deben estar atentos a las variaciones de precios y optar por estaciones que respeten el acuerdo, asegurando así un gasto más justo en combustible.