El Senado aprobó este miércoles 26 de febrero las ocho leyes secundarias propuestas por el Ejecutivo para revertir parte de la reforma energética de 2013 y dar preponderancia a Petróleos Mexicanos (Pemex) y la Comisión Federal de Electricidad (CFE).
Con 84 votos a favor y 39 en contra, los senadores avalaron en lo general las leyes secundarias, mientras que la oposición se ufanó de que con Morena la gasolina sale más cara y estas leyes sólo son “el segundo piso de la reforma de Peña Nieto”.
Se trata de las leyes de empresas públicas como la Comisión Federal de Electricidad y Petróleos Mexicanos, del sector eléctrico; del sector hidrocarburos, de planeación y transición energética, de biocombustibles, de geotermia y la de la Comisión Nacional de Energía.
Yunes Márquez da voto a Morena
Miguel Ángel Yunes Márquez defendió las legislaciones al resaltar que se mantiene la participación de los privados, sólo que con un “diseño ordenado, reglas justas y anteponiendo siempre el interés nacional”.
Recordó que en sexenios pasados, la iniciativa privada llegó a concentrar 62 por ciento: “Las tarifas eran determinadas por el mercado, elevando costos para el consumidor final”.
La bancada de Morena exhibió pancartas con la leyenda: “Hoy se terminan 30 años de neoliberalismo”, las cuales tenían la imagen de expresidentes Enrique Peña, Felipe Calderón, Vicente Fox y Carlos Salinas.
Enfrentamiento por precio de la gasolina en los últimos tres sexenios
Los priistas extendieron una lona en el pleno, resaltando que el expresidente Peña Nieto cerró su sexenio con el litro de gasolina a 18.50, pero el exmandatario Andrés Manuel López Obrador la dejó en 27.071.
Sobre la lona, la senadora Laura Itzel Castillo, presidenta de la Comisión de Energía, pidió a Carolina Viggiano, vicecoordinadora del PRI, que la corrija, pues Calderón dejó la gasolina en 18.50; Peña, en 26.10; y Andrés Manuel López Obrador la bajó a 24.15.
En réplica, la hidalguense resaltó que actualmente el precio ronda los 28 pesos, por lo que los senadores de Morena “tienen que tragarse sus palabras”.
Manuel Añorve, coordinador del PRI, afirmó que no es lo mismo ser “cantinero que borracho”, pues aún se permite la participación privada, algo que criticaron cuando la reforma energética: “Hoy, en esta reforma 2025, les toca comer sapos y aplaudir como lo saben, hacer la misma apertura del mercado”.
Clemente Castañeda, coordinador de Movimiento Ciudadano, argumentó que el voto de la bancada naranja sería en contra también por el aumento en combustibles.
“Podemos entrar en todo un debate si en términos nominales o en términos reales las familias mexicanas pagan hoy más por la electricidad y por la gasolina. Nuestra posición es que sí y para muestra un botón. ¿Qué ocurrió, pregunto yo, con la promesa de Morena de bajar el precio de la gasolina a 10 pesos? Hoy cuesta más de 24 pesos el litro.
“¿Cómo pretenden bajar el precio de los energéticos si siguen priorizando a Pemex y a la CFE, que son empresas profundamente ineficientes? Implica que podríamos terminar comprando energía más cara y más contaminante con tal de llegar al 54 por ciento”.
Miguel Ángel Márquez, del PAN, consideró que las iniciativas “ahuyenta” la inversión privada, cuando esta abona a la confianza de inversión en el país.
Al dar un control absoluto al gobierno sobre las empresas clave en el sector energético, se corre el peligro de que el sector energético se conduzca sobre todo por intereses políticos y no competitivos