Entre los aranceles de Trump, Teuchitlán y otros múltiples asuntos, la reforma sobre el nepotismo que la presidenta Sheinbaum envió al Congreso hace algunas semanas pasó a un segundo plano en la discusión pública del mes de marzo.
La encuesta nacional de EL FINANCIERO realizada ese mes ofrece una medición del sentir ciudadano al respecto, la cual comento hoy. Aunque parezca rebasado el tema, creo que es una de esas reformas que pueden impactar en las formas de reclutamiento político en el país, ya que, en teoría, busca romper círculos de poder familiar, en los que los apellidos juegan un papel de reconocimiento social.
Para algunos, lo más visible del asunto y, acaso, la razón de ciertas resistencias, es cómo la reforma podría afectar a la marca López Obrador, si me permite referirme así a los apellidos del expresidente. Pero la propuesta de ley va mucho más allá, y comprende diversos aspectos de poder a nivel local también, no sólo a nivel nacional.
“La ambición personal no puede estar por encima de la transformación”, afirmó la presidenta a principios de marzo, en referencia a su propuesta contra el nepotismo.
La encuesta de EL FINANCIERO indica que 78 por ciento de las personas consultadas dijo aprobar la propuesta de la presidenta Sheinbaum contra el nepotismo. El 16 por ciento estuvo en desacuerdo y 6 por ciento no tomó postura.
Este nivel de apoyo a la propuesta refleja el alto respaldo ciudadano a la gestión de Sheinbaum, quien registró 83 por ciento de aprobación y 15 por ciento de desaprobación en el mismo sondeo.
Pero la propuesta tiene más elementos que el solo respaldo a la presidenta. Pega, de alguna manera, en un tema de postura contra los privilegios que la propia ‘4T’ ha enarbolado.
Por supuesto, el asunto se puede ver desde distintas perspectivas, una de ellas la restricción de derechos por tener cierto apellido.
Pero vivimos en una época en la que el intento por romper los privilegios tiene fuelle.
Lo más interesante que arroja la encuesta no es tanto esa mayoría de apoyo a la propuesta de reforma contra el nepotismo, sino la urgencia de llevarla a cabo, lo cual contrasta con la decisión legislativa de aplazar su entrada en vigor.
En el sondeo se preguntó lo siguiente: “De aprobarse, ¿cree usted que la reforma contra el nepotismo debería aplicarse para las elecciones de 2027 o hasta las elecciones de 2030?” (La encuesta se hizo antes de que se aprobara la iniciativa).
Las opiniones se dividieron, pero hubo una ligeramente mayor preferencia por aplicarlas tan pronto como sea posible, es decir, en el 27. El sondeo arroja 49 por ciento a favor de aplicar la ley contra el nepotismo en 2027, frente a 41 por ciento que prefiere esperar a 2030.
Entre quienes aprueban la labor de la presidenta hubo una ligera mayoría a favor de que la ley entrara en vigor para 2027.
Pero entre morenistas fue al revés, una mayor proporción prefirió que se vaya a 2030, como es el caso.
Desglosando por edades, la encuesta indica que los jóvenes entre 18 y 29 años son quienes más urgente ven la aplicación de esa ley contra el nepotismo, mostrando que las nuevas generaciones ven el asunto con más importancia.
De igual manera, las personas entrevistadas con mayores niveles de escolaridad son las que más apoyaban que la ley entre en vigor más pronto.
En ese sentido, jóvenes y escolarizados adoptaron la postura de la presidenta de darle velocidad al asunto, pero la ley quedó para su aplicación más adelante.
El desglose por clase social y región también arroja elementos muy interesantes: la clase media está más dispuesta a aplazar la ley contra el nepotismo, mientras que las clases populares la ven más urgente.
De manera similar, el mayor apoyo a la ley contra nepotismo es significativamente más alto en la región sur del país, donde el desarrollo económico es menor y las desigualdades sociales más marcadas.
Queden estos datos para dejar registro de la opinión pública nacional sobre la reforma contra el nepotismo, tema que, como dije sin mayor temor a equivocarme, se discutió muy poco y estuvo rebasado por otros temas de la agenda nacional e internacional.