El problema de la violencia en el noviazgo adolescente ha estado presente por años, pero en demasiadas ocasiones ha sido minimizado o invisibilizado. Sin embargo, sus consecuencias son profundas y pueden marcar de manera irreversible la vida de quienes la padecen. Depresión, ansiedad, aislamiento social, embarazos no deseados, enfermedades de transmisión sexual y, en el peor de los casos, feminicidios, son algunos de los efectos devastadores de esta forma de violencia. En México, más de 12 mujeres son asesinadas cada día, muchas de ellas a manos de sus parejas o exparejas.
Los datos son alarmantes: 7 de cada 10 mujeres mayores de 15 años han experimentado violencia por parte de su pareja. De ellas, solo el 13.6 por ciento buscó ayuda en una institución o con una autoridad. Las adolescentes, entre los 15 y 19 años, son particularmente vulnerables, y la falta de mecanismos de prevención y apoyo en las escuelas agrava el problema.
Con esta preocupación en mente, Mexicanos Primero y Fundación Naná presentaron el estudio Violencia en el Noviazgo desde la Perspectiva Escolar, un esfuerzo por visibilizar el problema y ofrecer herramientas concretas para abordarlo desde el ámbito educativo. Esta investigación parte de la historia de Ana María, una joven de 18 años que fue víctima de feminicidio por parte de su expareja. Su caso no es un hecho aislado; al contrario, refleja una realidad que enfrentan miles de adolescentes en el país.
El estudio es una invitación a reflexionar sobre cómo la violencia en el noviazgo afecta de manera importante la asistencia, permanencia y desde luego, las trayectorias escolares de las y los estudiantes. Explora la violencia en el noviazgo desde una perspectiva de género, detallando sus ciclos y características para facilitar su identificación. También analiza el marco legal mexicano y las políticas públicas destinadas a combatir la violencia de género en el ámbito escolar. Además, presenta una herramienta práctica que permite a docentes y estudiantes detectar señales de alerta en sus relaciones, promoviendo la reflexión y la generación de redes de apoyo dentro de las escuelas.
En esta publicación, que se puede descargar en www.mexicanosprimero.org, se presenta un análisis del marco legal, revisando informes y solicitudes de acceso a la información para evaluar qué acciones han tomado las autoridades en cumplimiento de la Ley General de Acceso de las Mujeres a una Vida Libre de Violencia. Encontramos capacitaciones y protocolos de atención, pero pocas iniciativas enfocadas específicamente en la violencia en el noviazgo, a pesar de ser una problemática común en la adolescencia. Actualmente, 19 estados tienen alerta de género, pero en algunos de ellos ni siquiera se han incluido estrategias de prevención en sus políticas educativas.
Es aquí donde la escuela puede cobrar una importancia fundamental. Desde la infancia, niñas y niños internalizan normas de género, y la adolescencia es una etapa clave para intervenir y romper patrones de violencia. Es por eso que, además de señalar las deficiencias en las políticas públicas, el estudio contiene una herramienta concreta para las comunidades escolares: Banderas rojas en tu relación.
Este cuestionario, diseñado por maestras, busca que docentes abran espacios de conversación en el aula y ayuden a las y los estudiantes a reconocer conductas de riesgo en sus relaciones. Se trata de un ejercicio para detectar señales de alerta, fomentar el pensamiento crítico y generar conciencia sobre la importancia de relaciones sanas y basadas en el respeto. También se presentan materiales de apoyo para que las y los docentes puedan enriquecer la dinámica y brindar alternativas de ayuda a quienes lo necesiten.
Un estudio no es la única acción necesaria, pero es un primer paso para apoyar a las comunidades educativas –docentes, directivos, familias y estudiantes– y se pongan en marcha medidas de atención para prevenir la violencia en el noviazgo.
La vida y el bienestar de nuestras adolescentes importan. La escuela importa porque aprender importa.